martes, 17 de septiembre de 2013

Ariel y su cuñado,


Ariel y su cuñado, 
relato enviado por Ariel

¿Cómo están?,

Les cuento: a los 20 años fui a cuidar la casa de mi hermana porque todos estaban de vacaciones; era una casa hermosa, dos plantas y una gran piscina. Como estaba solo tomaba sol con una pequeña tanga, no me gustan las marcas en el cuerpo.

Una noche estaba cenando cuando siento que abren la puerta, era mi cuñado que se tuvo que volver de las vacaciones porque lo habían llamado del trabajo. Yo me había hecho un pollo a la parrilla con ensalada y me encontraba cenando y lo invité; mi cuñado estaba totalmente enojado por tener que cortar sus vacaciones.

Mientras comíamos me contó cómo estaba mi hermana y sobrinos; él rondaba los 42 años; al terminar de cenar le dije que iba a bañarme; mientras me estaba duchando, entró mi cuñado `rque quería mear, me pidió disculpas y caramba, qué pija, con razón mi hermana siempre estaba tan contenta. Él me miro y vio mi diminuta marca de la tanga que me había quedado por el sol y me pregunta: ¿te pones algo tan chiquito para tomar sol?, le contesté que sí y ahí quedo la cosa. Al salir de la ducha comenté que a la mañana me iba a ir ya que estaba él, y me contestó “no!, quédate, porque yo voy a tener trabajo y es bueno llegar a casa y que alguien te espere con comida, aparte vos estas de vacaciones ¿no?”. Le dije que si- “bueno quédate”, le contesté “está bien”. 


Esa noche me hice masturbé dos veces pensando en mi cuñado. Él estaba durmiendo en la pieza de al lado. A la mañana siguiente, mi cuñado se levantó y fue a trabajar; yo estuve todo el díaexcitado pensando en él, qué morbo me dije. Peparé para cenar milanesas con puré de papas, y compré el vino tinto que a él le gusta. Cuando llegó estaba todo preparado y me dijo: “Sos mejor que tu hermana”, se acercó y me dio un beso en la mejilla y dijo: Gracias por esperarme con lo que más me gusta”. Empezamos a comer y él se tomo todo el vino, preguntándome había más. Abrió la otra botella y también se la tomó; en un momento me dice “¿no te molesta si me quedo en slip? hace tanto calor”, le digo que no, fue a la habitación y volvió con un slip muy apretado, blanco, que le marcaba bien el paquete. Lo miré y le dije: “la verdad, ahora sé por qué mi hermana está contenta”, se empezó a reír y me contestó: “no solo es por el tamaño, sino por la forma que la uso”. “Ah bueno -le digo-, eso habría que verlo” y se volvió a reír. Siguió tomando vino, mientras yo estaba totalmente excitado.

En eso me pregunta: ¿Cuando tomas sol, no te molesta la tira metida en la raja del culo, que para decir verdad Ariel, ¡tienes un culo fabuloso!”, Respondí que no, que estaba acostumbrado, me dice -encima n tienes ni un solo pelo en el cuerpo-; le contesté que me depilo porque los pelos no me gusta y va y me dice: “en eso a tu hermana no te pareces, a ella le encanta mientras me chupa jugar con los pelos de mi pecho”. Le rogué que no se pasara, que hablaba de mi hermana y no me gustaba saber lo que hacía. 

Se quiso poner de pie pero no pudo por el vino que había tomado, me dice “me vas a tener que acompañar a la pieza ¿me ayudas?, le digo que sí y lo ayudo, lo llevo a su cuarto, se tira sobre la cama con los muslos abiertos y me dice “qué bien me vendría un revolcón para liberar tensiones; le contesto “lástima que Gaby no está” y él. bajándose el slip y agarrándose la pija le habla, “pobre mi cabezona, hoy no vas a tener ninguna boquita que te mime y ningún culito para que te albergue”- Yo me empecé a reír y él me dice “esta tiene vida propia, lo que ella haga a mí no me incumbe, eso quiere decir que puede estar donde quiera, ¿ves? mira ya se está parando y me parece que quiere que la mimes un poco-. Yo ya estaba totalmente entregado así que me acerqué y apoyé mis labios en su glande- -Si así, sigue Ariel, sigue. Ayer, cuando vi esa marca en tu culo, me puse a mil, a la noche me pajeé pensando en vos-. Fue sacándome la ropa hasta que quedé en bolas como él, me acostó y se tiró encima, y empezó a bombear mientras me chupaba las tetas, en eso se sienta en mi pecho me agarra de la nuca y me mete la pija en la boca.

Siguió una noche indescriptible, llena de descubrimientos y sorpresas.

Así pasamos los 7 días restantes, por las mañanas en vez de darle yo el desayuno me lo daba él, y por las noches me penetraba hasta que volvió mi hermana. Después cada tanto cuando podíamos repetíamos esas noches a escondidas.

Espero que les haya gustado.
Ariel

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