martes, 7 de mayo de 2013

Psicologia de los Hombres Bellos


Hombres bellos, aquellos que invierten tiempo y dinero en su físico y estilo de vida van más allá de lo superfluo. ¿Porqué son criticados? Aman la estética, le rinden culto; muestra de una interiorización superior del ser y sus conceptos. 

Se cree que los hombres que rinden culto a su cuerpo de manera constante y dedicada son raros u homosexuales, pero en esta transformación paulatina en los estilos de vida del hombre moderno, que tienen sus primeros precedentes, en la era moderna (en los años sesenta), es visible que la preferencia sexual es lo de menos, pues estos humanos se adoctrinan en la estética.

El concepto “metrosexual” fue empleado por primera vez por el periodista Mark Simpson, para definir al hombre joven habitante de una metrópoli, que gusta de una vida sofisticada, cuida su cuerpo, no tiene prejuicios al hacerse el manicure y viste ropa de diseñador; está enamorado de sí mismo y se obsesiona por estar siempre a la moda.

En algún artículo publicado en The New York Times y retomado por el articulista Tom Pucell se hace la siguiente definición: son hombres urbanos que son impacientes, dispuestos, uniformes, para abrazar sus lados femeninos. Los hombres de las grandes ciudades sufren de un gran descontento por no encajar del todo dentro del grupo - elite de aquellos que se embellecen y cuidan al extremo de sí. El promedio de los hombres jóvenes y maduros suelen no estar de acuerdo con la forma de su abdomen o con su apariencia.

No es cuestión de un nuevo género o de moda, simplemente es una conducta heredada en parte por la publicidad en los años ochenta con los provocativos anuncios de Calvin Klein en donde Mark Walberg se consagraba como un ídolo del cine.
Quizás dentro de tanta frivolidad existe el fundamento de la humanidad pues al buscar la perfección o el equilibrio entre los géneros en todas las maneras posibles se llega a la armonía y a la valoración entrañable de lo que es el ser, fuera del género y de los roles sociales que al fin de cuentas son convenciones. Pero el prejuicio es el principal enemigo de toda tendencia, preferencia o causa, porque hay una aversión al cambio en los humanos, el instinto de conservación que en este caso se diluye en una silueta de ángel andrógino.

El metrosexual explora, es el primer paso que da para cambiar el paradigma del hombre al que le estaba prohibido expresarse en determinadas situaciones o ámbitos resguardados sólo para mujeres. También está adquiriendo una nueva consciencia y se revalora como un ser lleno de posibilidades.

Este individuo logra repetir en su mente la idea de que no se es diferente uno del otro. Lo sensorial es algo intangible y ahí no existe género. Comienza a saber como eliminar sus inseguridades y así logra proyectarse como alguien seguro de sí mismo y exitoso pero sobre todo como un gran comunicador en cuestiones de romance con el sexo opuesto generalmente.

El metrosexual se plantea una filosofía llena de estética para aplicarla en todo rincón de su vida, busca la perfección pero también el origen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada