lunes, 20 de mayo de 2013

EL AMOR GRIEGO, CAMARADERÍA GUERRERA.




La relación pederástica que se establecía casi sistemáticamente en Esparta (pero asimismo en otros lugares en los que existían instituciones efébicas; no se trata de una exclusiva doria, a pesar de mucha bibliografía en ese sentido) no se entiende correctamente sin una suficiente comprensión del sentido que entre griegos tenía el amor. La pareja arquetipo del amor pasional en su versión más completa está compuesta por dos varones; pero no por dos cualesquiera, sino por un varón adulto y maduro, el erasta, y por otro adolescente o preadulto, el erómeno, que suele contar entre 15 y 18 años. "El amor entre mancebos ha sido lo mismo que la desnudez atlética, con la que guarda estrecha relación, como bien advirtieron los judíos del tiempo de los macabeos (Mac. 14 9-16) [?] y los romanos (Ennio en Cic., Tusc. IV 70). Era una característica de la civilización, que alejaba a los hombres civilizados de la barbarie (Heród. I 135; Luc., Am. 35). No hay testimonios homéricos de la pederastia, pero los autores están de acuerdo en admitirla desde antiguo. Si entre los dorios parece que tuvo mayor importancia y categoría oficial, "ello se debe al hecho de que Creta y Esparta conocieron una osificación arcaizante de sus instituciones: por ese motivo conservaron en plena época clásica muchos rasgos del estilo de vida militar que las había caracterizado en sus orígenes".


 "La pederastia helénica se me antoja (...) como un compañerismo entre guerreros. La homosexualidad griega es de tipo militar y difiere claramente" de esa otra iniciática y sacerdotal que se estudia hoy entre algunos primitivos actuales. Pueden verse paralelos relativamente semejantes en el proceso a los Templarios y en la Hitlerjugend. La amistad varonil de tipo totalizador es una constante entre sociedades guerreras, en que el medio varonil tiende a encerrarse en sí mismo. La exclusión material de las mujeres provoca siempre una ofensiva del amor masculino. En el medio militar puede darse la tendencia a descalificar el contacto con lo femenino, exaltando un ideal propiamente masculino basado en la fuerza y el valor y la fidelidad al compañero y al superior.


La ciudad griega es un "club de hombres" y conserva el recuerdo de que el amor viril es una parte de la Kriegskameradschaft. Los socráticos pensaban que un ejército indestructible sería el formado por parejas de amantes varoniles (Plat. Conv. 178 c; Jen. Conv. VIII 32), lo que sucedía de hecho en el batallón selecto de Górgidas, que Pelópidas convirtió en batallón sagrado y al que debió Tebas su fugaz brillo (Plut., Pel. 18). Estrabón (X 483) evoca bien este espíritu. Nos cuenta cómo en Creta el adolescente noble recibía de su amante una verdadera educación, que se complementaba con la convivencia en el círculo de amistades. Primero era llevado al andreion del incitador. Iban todos al campo, donde vivían dos meses, a modo de luna de miel. A la vuelta, el efebo era solemnemente recibido y recibía de su amante una armadura. Desde entonces era su escudero y entraba en una especie de orden de caballería, la de los Kleinoi, los Ilustres. Era, por lo tanto, un hombre y ocupaba un lugar distinguido en determinadas solemnidades públicas. Era una aristocracia militar que exigía rango y linaje; la trabazón de voluntades se basaba, más que en la belleza, en el valor y en la buena educación.


Ante el silencio de los textos antiguos no es posible averiguar el detalle en lo concerniente al intercambio exual en estas parejas. Pero sí hay que advertir que el intercambio se producía. Lo que no es posible asegurar es si el rito de iniciación comportaba la penetración anal, como medio de transmitir la fuerza guerrera entre varones. Es una hipótesis de la antropología moderna que nada autoriza a confirmar en esos términos.

martes, 14 de mayo de 2013

¿LOS MÚSCULOS QUE MÁS TRABAJAN?


¿Los músculos que más trabajan? 

Contrariamente a lo que se cree, 
los de la zona genital no figuran entre los más activos. 

Si dejamos a un lado el corazón -que aunque jamás deja de latir, no puede ser controlado a voluntad-, los más activos son los oculares. 

Los músculos oculares se contraen más de 100.000 veces diarias, principalmente obedeciendo órdenes del cerebro. Es curioso que gran parte de su actividad se produzca cuando los ojos están cerrados, durante la fase del sueño REM, lo que indica que estamos soñando.


Los más vagos están en las orejas: allí hay músculos totalmente impasibles, ya que son un vestigio de cuando nuestros antepasados movían los órganos auditivos. 

Los del resto de nuestra anatomía, dependen de las actividades de cada uno. Todos sabemos que los culturistas mueven músculos que nadie sabe que existan


miércoles, 8 de mayo de 2013

Excomulgan a sacerdote por admitir "amor" homosexual

La Iglesia Católica excomulgó y acusó de "herejía" a un sacerdote que apareció en un video en internet admitiendo que puede existir amor entre personas del mismo sexo, un tema tabú para el catolicismo.

El sacerdote Roberto Francisco Daniel, de 48 años, fue separado por decisión de la Diócesis de la ciudad de Baurú, en el estado de Sao Paulo. "El referido padre hirió a la Iglesia con sus declaraciones consideradas graves contra los dogmas de la fe católica, contra la moral y por la deliberada negativa de obediencia a su pastor, incurriendo, por tanto, en el gravísimo delito de herejía y cisma, cuya pena (...) es la excomunión", señaló el comunicado de la Diócesis de Baurú.

En el video, además de admitir el amor homosexual, Daniel cuestionó criterios tradicionales de fidelidad en el matrimonio al señalar que no hay traición cuando los integrantes de una pareja tienen relaciones extraconyugales si se trata de una pareja "abierta".

martes, 7 de mayo de 2013

Psicologia de los Hombres Bellos


Hombres bellos, aquellos que invierten tiempo y dinero en su físico y estilo de vida van más allá de lo superfluo. ¿Porqué son criticados? Aman la estética, le rinden culto; muestra de una interiorización superior del ser y sus conceptos. 

Se cree que los hombres que rinden culto a su cuerpo de manera constante y dedicada son raros u homosexuales, pero en esta transformación paulatina en los estilos de vida del hombre moderno, que tienen sus primeros precedentes, en la era moderna (en los años sesenta), es visible que la preferencia sexual es lo de menos, pues estos humanos se adoctrinan en la estética.

El concepto “metrosexual” fue empleado por primera vez por el periodista Mark Simpson, para definir al hombre joven habitante de una metrópoli, que gusta de una vida sofisticada, cuida su cuerpo, no tiene prejuicios al hacerse el manicure y viste ropa de diseñador; está enamorado de sí mismo y se obsesiona por estar siempre a la moda.

En algún artículo publicado en The New York Times y retomado por el articulista Tom Pucell se hace la siguiente definición: son hombres urbanos que son impacientes, dispuestos, uniformes, para abrazar sus lados femeninos. Los hombres de las grandes ciudades sufren de un gran descontento por no encajar del todo dentro del grupo - elite de aquellos que se embellecen y cuidan al extremo de sí. El promedio de los hombres jóvenes y maduros suelen no estar de acuerdo con la forma de su abdomen o con su apariencia.

No es cuestión de un nuevo género o de moda, simplemente es una conducta heredada en parte por la publicidad en los años ochenta con los provocativos anuncios de Calvin Klein en donde Mark Walberg se consagraba como un ídolo del cine.
Quizás dentro de tanta frivolidad existe el fundamento de la humanidad pues al buscar la perfección o el equilibrio entre los géneros en todas las maneras posibles se llega a la armonía y a la valoración entrañable de lo que es el ser, fuera del género y de los roles sociales que al fin de cuentas son convenciones. Pero el prejuicio es el principal enemigo de toda tendencia, preferencia o causa, porque hay una aversión al cambio en los humanos, el instinto de conservación que en este caso se diluye en una silueta de ángel andrógino.

El metrosexual explora, es el primer paso que da para cambiar el paradigma del hombre al que le estaba prohibido expresarse en determinadas situaciones o ámbitos resguardados sólo para mujeres. También está adquiriendo una nueva consciencia y se revalora como un ser lleno de posibilidades.

Este individuo logra repetir en su mente la idea de que no se es diferente uno del otro. Lo sensorial es algo intangible y ahí no existe género. Comienza a saber como eliminar sus inseguridades y así logra proyectarse como alguien seguro de sí mismo y exitoso pero sobre todo como un gran comunicador en cuestiones de romance con el sexo opuesto generalmente.

El metrosexual se plantea una filosofía llena de estética para aplicarla en todo rincón de su vida, busca la perfección pero también el origen.

lunes, 6 de mayo de 2013

Uniones homosexuales en el Medioevo


Antes del siglo XIII, existían las llamadas “bodas de semejanza”, conocidas como Adephopoiesis (derivada del griego “hacer hermanos”) dentro de la iglesia cristiana, que unía las vidas de dos hombres o dos mujeres (éstas en menor cuantía) que hubiesen decidido convivir por amor.

Según John Boswell, la homosexualidad en esa parte de la historia medieval no era mal vista, y los homosexuales no estaban perseguidos, sino que incluso podían disfrutar de los privilegios sociales de cualquier otro ciudadano o personaje de alcurnia de la época. Lo que se llamaba popularmente “bodas de semejanza” (la Adephopoiesis), fue una manera de permitir y legalizar la situación privada de personas del mismo género, de quienes se sabía que vivían unidas afectivamente. Eso sí, la iglesia ortodoxa obviaba que hubiese entre ellos relación sexual, y les admitía como “unión de hermandad”, considerándose oficialmente que era un vínculo puramente platónico o de fuerte amistad, y de ahí la comparación con “hermanos”. Pero, de ese modo, las parejas de homosexuales fueron siendo reconocidas y admitidas en todas las clases sociales de la época.

Para esa recopilación de datos que construyó la sorprendente teoría, el historiador recorrió las principales bibliotecas de Europa, incluida la del Vaticano, encontrando en ellas numerosos manuscritos que hablaban y definían esas curiosas uniones homosexuales, acalladas y obviadas por la iglesia cristiana tradicional durante siglos. Descubrió varios listados de esas uniones, con nombres y apellidos, además de confirmar que, por ejemplo, en el Reino Unidose encuentran cementerios con muchas tumbas de la época, en las que figuran los nombres de los contrayentes del mismo sexo y frases de amor eterno, que demuestran que la homosexualidad no era nada extraño, ocultado, ni inusual para las gentes de entonces.

sábado, 4 de mayo de 2013

CONQUISTA DE BELLOS




Los hombres buenos

y bellos

se conquistan con gentilezas

SÓCRATES