lunes, 6 de mayo de 2013

Uniones homosexuales en el Medioevo


Antes del siglo XIII, existían las llamadas “bodas de semejanza”, conocidas como Adephopoiesis (derivada del griego “hacer hermanos”) dentro de la iglesia cristiana, que unía las vidas de dos hombres o dos mujeres (éstas en menor cuantía) que hubiesen decidido convivir por amor.

Según John Boswell, la homosexualidad en esa parte de la historia medieval no era mal vista, y los homosexuales no estaban perseguidos, sino que incluso podían disfrutar de los privilegios sociales de cualquier otro ciudadano o personaje de alcurnia de la época. Lo que se llamaba popularmente “bodas de semejanza” (la Adephopoiesis), fue una manera de permitir y legalizar la situación privada de personas del mismo género, de quienes se sabía que vivían unidas afectivamente. Eso sí, la iglesia ortodoxa obviaba que hubiese entre ellos relación sexual, y les admitía como “unión de hermandad”, considerándose oficialmente que era un vínculo puramente platónico o de fuerte amistad, y de ahí la comparación con “hermanos”. Pero, de ese modo, las parejas de homosexuales fueron siendo reconocidas y admitidas en todas las clases sociales de la época.

Para esa recopilación de datos que construyó la sorprendente teoría, el historiador recorrió las principales bibliotecas de Europa, incluida la del Vaticano, encontrando en ellas numerosos manuscritos que hablaban y definían esas curiosas uniones homosexuales, acalladas y obviadas por la iglesia cristiana tradicional durante siglos. Descubrió varios listados de esas uniones, con nombres y apellidos, además de confirmar que, por ejemplo, en el Reino Unidose encuentran cementerios con muchas tumbas de la época, en las que figuran los nombres de los contrayentes del mismo sexo y frases de amor eterno, que demuestran que la homosexualidad no era nada extraño, ocultado, ni inusual para las gentes de entonces.

sábado, 4 de mayo de 2013

CONQUISTA DE BELLOS




Los hombres buenos

y bellos

se conquistan con gentilezas

SÓCRATES





martes, 30 de abril de 2013

Expulsado de Arabia Saudí "por ser demasiado guapo"


Las autoridades de Riad han expulsado de Arabia Saudí al joven Omar Borkan Al Gala, un conocido poeta y actor local , alegando que es "demasiado guapo". El joven se encontraba en un festival cultural cuando fue interceptado por la Policía. Una 'comisión antivicio' del país consideró que su presencia ponía en riesgo la costumbre de que las mujeres de Arabia Saudí no se pueden relacionar con hombres que no sean de su familia.

Su nombre es Omar Borkan Al Gala y ha dado la vuelta por todo el mundo por un curioso motivo: "ser demasiado guapo". Ésa es la razón por la que las autoridades de Arabia Saudí le han expulsado del país.
El joven se encontraba en un festival cultural en Riad cuando fue detenido por la policía y expulsado de Arabia Saudí por el simple hecho de ser "irresistible para las mujeres", según expuso el perjudicado.

La comisión para la promoción de la virtud y la prevención del vicio decidieron expulsarlo del país exponiendo este motivo ante el joven. Sin embargo, según la nota oficial promovida por la delegación de los Emiratos Árabes Unidos, la policía no obligó a marcharse a los tres delegados por ser "demasiado guapos", sino porque ponían en riesgo la costumbre de que las mujeres de Arabia Saudí no se pueden relacionar con hombres que no sean de su familia. Según su perfil de Facebook, Omar Borkan Al Galaes originario de Dubai, fótografo de moda, actor y poeta

lunes, 29 de abril de 2013

Él y Yo, cuando no era yo




A ver, con humildad, me atrevo a compartir con ustedes mi historia, la titulare: “Él Y Yo, cuando no era yo”. Quizá para algunos sea un melodrama y para otros una tragicomedia, pero la compartiré (¡realmente necesito sacarme esto!). Intentaré ser breve, pero explicito.

Mi nombre es César, soy homosexual, tengo 27 años, en el plano de amores soy un iluso, creyente en las pasiones, en los amores, en las cosas imposibles, uno de esos llenos de sueños y metas, todo en el marco de la lucidez y la objetividad (bueno, eso creo yo).

El caso es que, érase una vez, yo tuve una relación a la cual le dedique un tiempo de mi vida, invertí cariño, atención, respeto, todo lo mejor de mi, aquello que inclusive desconocía lo invertí, al punto que era un ejemplo a seguir de honestidad y decoro, ejemplo de que si es posible vivir en pareja de forma maravillosa, a pesar de estar en un país con una cultura machista como Venezuela. Pues bien, en esa relación, justo en el momento en que, particularmente, tallaba el cartelito de “Para toda la vida”, a través de una llamada telefónica fui notificado que simplemente “…esto se acabó, fue un error haber tenido una relación contigo (conmigo), así que recoge tus cosas que se acabo, ah y disculpa la molestia”.

Obviamente, sentí que mi mundo se desplomó, que la vida no tenia sentido, que a fin de cuentas nada ni nadie valía la pena, que simplemente en este lado del camino, toca es vivir el momento y esperar la vejez dignamente con la compañía invaluable de la soledad al final del camino. ¡Fatal! Realmente sentí una cosa horrible en ese momento.

Con el transcurrir del tiempo, en esa cuenta de no regresión, en ese luto activo, fui superando el dolor. Logré salir de ese abismo, entendí que toda esa zarpa de pensamientos no tendrían que ser así, que la vida tiene matices y cada quien elige a cual color encaminarse. Si, supere mi guayabo y retomé el camino de la luz.

Transcurrió el tiempo y a través de un amigo, conocí a quien inspira esta historia, lo conocí a “Él” (en efecto, no plasmare su nombre por respeto). Él, llega a mi vida en un momento coyuntural, por cuanto por motivos realmente injustificables, vivo dándoles albergue en la residencia donde vivo, en principio provisional, a mi hermano y su “novia”. Asimismo, la entrada de Él coincide con la compra de mi auto nuevo, a pesar de no saber manejar en ese momento.

El asunto es que Él y yo, comenzamos a hablar, por teléfono, Chat, MSN, mensajes de texto y a fines, todo en el esquema de lo normal. De esta forma, poco a poco fui conociéndolo. Vale destacar, que al comienzo fascinado por su novedad, le atribuí un sin fin de cualidades, que a medida que adentre en su vida, entendí que no me equivocaba en lo absoluto (buen hijo, trabajador, responsable, centrado, con una visión de futuro impresionante, cariñoso, respetable, educado, muy inteligente y con un carácter fuerte, esto último era lo mejor, es decir era todo lo que podía exigir y más), lo cual hizo que cayera derretido ante los pies de Él.

Paralelo a mi descubrimiento de Él, mi hermano manejaba mi auto por cuanto yo no tenia licencia ni sabia manejar. Siendo así, el tiempo seguía andando y, bueno, obviamente se comenzaron a caldear los ánimos por cuanto no era normal que yo con carro y ¿aún a pie?, ¡Pues no es justo!. Mi hermano se excusaba para enseñarme a manejar, a lo cual, Él se ofreció a ello y así Él termino siendo mi profesor de manejo, sirviendo la primera clase como escenario para el primer beso y determinar ser novios. Aquí es donde comenzó el inicio del fin.

Al figurarse el hecho de tomar mi carro, mi hermano emprendió su cruzada por despotricar todo tipo de acción o actividad que Él y yo hacíamos, sobre todo, en las ocasiones que le preste mi carro a Él para que realizara diligencias o se fuese a su casa, o visitara a su familia en el interior del país (ojo, en una ciudad a 45 minutos de Caracas, donde vivimos). A mí, francamente, no me importaba. Yo opté por confiar en Él, muy paralelo al hecho que fuésemos novios o no, de corazón no sentía inconveniente alguno en ello, exceptuando la indiscutible preocupación de que le pudiese ocurrir un accidente, lo cual es normal.

En un momento de la historia, Él, por casualidades, meramente casualidades ¡Reales casualidades! Me coloco en condiciones de dudar sobre sus acciones o intenciones conmigo, las cuales mi hermano y su inseparable novia, aprovecharon cual tierra fértil para sembrar su semilla de la duda y hacer florecer el árbol malicioso y cuaimil en mí (Cuaimil, es relativo Cuaima, epíteto coloquial empleado en Venezuela, para referirnos a mujeres extremadamente celosas de sus parejas). Árbol que descaradamente llegué a reconocer y poco a poco Él cortaba sus ramas con justificadas razones. Así volvía la calma, a pesar que yo en lo más profundo conservaba sus raíces.

Estas raíces, hoy entiendo que en parte pertenecían a aquel pasado, que en una llamada telefónica mi mundo se había desaparecido, esas raíces quedaron de la transición de la luz a la oscuridad y de la cual pensé había logrado salir, pero que si dejo sus secuelas y en ese momento nutrieron el árbol de la duda. Fui más que una mala hierba, fui realmente terrible, hoy lo reconozco, y todo ello, es porque no quería perder a Él. Inclusive, entre tantas platicas en las que mí adorado profesor de manejo se ponía el traje de jardinero para podar el árbol, lo reconocí, le confesé que “extrañamente” yo me desconocía y realmente es porque no quería perderlo. Quería ir con el al infinito y más allá, en adelante dispuesto a todo junto a él, porque es un ser maravilloso.

Absurdamente, la historia fue tomando un curso en el cual, mis mejores amigas, mi hermano y allegados, comenzaron a criticar la forma en que Él y yo asumimos llevar la relación, que había llegado a un punto casi Wiffi (que ojo, no me importaba, yo seguí creyendo en ese “Si se puede”), puesto que Él debió mudarse a su ciudad natal con su familia y yo hasta el bendito auto le prestaba por días o semanas enteras sin chistar, para que pudiese trasladarse sin complicaciones. Esta situación generó alarma en la población de mis allegados y círculo de amigos, arreciando sus críticas, con improperios y vilipendiando de la forma más baja a Él.

Ante ello, yo opte por aislar todo tipo de foco de desestabilización que pretendiera imponer su voluntad en mi relación con Él, esto al extremo de quedarme sólo con Él. Aislé, amigos, familia, allegados, a todo a aquel que tuviese la osadía de hablar mal de Él, aislé a tantas personas que la isla terminé siendo yo, un pequeño médano en medio del inmenso mar, pero siempre apostando a Él.

Por azares del destino, debí enviar mi carro al taller (como todo principiante, le ocasioné varios daños a la carrocería). En ese momento, el carro lo tenia Él. Se lo solicité, el día acordado me lo entrego, y luego lo acompañe al Terminal de autobuses porque él debía regresar a su casa con su familia.

Ese día, de verdad, fue muy extraño. Yo tenia toda la ilusión de verlo, abrazarlo, la emoción de verlo era infinita, ansiaba compartir con él como es debido, pero inexplicablemente, en el frente a frente no podía pronunciar palabra alguna, Él llego tarde, me invadió la ira de haberlo esperado todo el día y el apareció a escasas horas de la salida de su autobús de retorno. Realmente me dolió que no se esforzara por vernos un poco más temprano. Pero ni modo. Él se fue a su casa, yo a la mía.

La semana siguiente, la comunicación entre Él y yo, fue pésima, sus mensajes se subordinaron a un “Buen día, éxito”. Eso me torturaba cada día, y a pesar que intenté comunicarme con él, notaba que era diferente. Ante ello, para no hacerme ideas locas y evitar retoños en el árbol, atribuí dicho comportamiento al estrés que le causara viajar todos los días en el transporte público, el trabajo, la particular situación familiar, y un sin fin de excusas que mentalicé.

Al finalizar la semana, el carro estuvo listo. Al salir del taller al primero que notifique tal evento fue a mi adorado profesor. Recuerdo haberle escrito “Nene, ya nos arreglaron el carro, ya me lo entregaron”, a lo cual el respondió: “Que bueno que te arreglaron TU carro, cuídalo”. Este mensaje me aterrorizó, así que intente seguir escribiéndole para saber de él y tratar de caer en el escenario de programar vernos, pero tal pretensión fue frustrada por un repentino: “Mira, voy a salir, estamos hablado, cuídate.” ¡Uy no! De verdad, allí se encendieron las alarmas, luces rojas, se paralizó la ciudad, el frenazo del carro se escuchó en todas las manzanas adyacentes y es que, estemos claros que obviamente sabemos el significado implícito de esas palabras, pero yo seguía iluso y ecuánime apostando, aferrado al margen de duda, pero aún así opte por preguntar si continuábamos o no, y en definitiva, así fue, nuevamente por teléfono (ésta vez por mensajes de texto) fui notificado que todo acabo y que “podíamos seguir siendo amigos”.

Nuevamente con el mundo destrozando y la moral pulverizada. Vi rodar mi corazón por la autopista y ser triturado por un camión de basura.

Acto seguido, la ira se apoderó de mi, negué toda posibilidad de amistad, y deje claro que obviamente me dolía tal determinación, sobre todo, después de haber apostado por él, teniendo al mundo en contra.

Fue devastador, me dolía ¡Realmente me dolió! En ese momento la impotencia de no poder perder el control, por encontrarme manejando, fue mi único aliado para no romper a llorar y literalmente seguir adelante. Luego, lo eliminé de mi teléfono, eliminé todo rastro que me lo recordara, excepto su foto en mi cartera. Al verla fue inevitable, jamás había llorado como en ese momento, fue terrible. Los inevitables espectadores (mi hermano, la novia y unos amigos del apartamento donde vivimos) me cuentan hoy en día, que era indiscutible que ese momento fue terrible y de profundo dolor para mi. Yo, honestamente, no logro recordar mucho lo que hice. Recuerdo despertar al día siguiente con esa especie de ratón (resaca) de llanto y mi cara no podía disimularlo, así como mi hermano no pudo disimular su descarada felicidad por mi situación.

Son incontables los “te lo dije”, “yo tenia razón”, “es que tú no haces caso” y a fines, que en los sucesivos días recibí, de las personas a quienes la novedad les fue llegando.

Honestamente, me duele haber perdido a Él. Hoy lo recuerdo y me duele. De vez en cuando arrojo unas lágrimas en los rincones. Entendí que de verdad, por mis miedos y dejarme envenenar, lo perdí ¡Fui un imbécil!

Y aunque sé que no podré cambiar el rumbo y obtener un final feliz (ese es casi un sueño utópico), hoy muero por saber de él, verlo, compartir con él, volver a estar junto a Él aunque sea de amigos, demostrarle lo importante que fue para mí, así como el respeto y la admiración que siento por él. Poder ratificarle mi apoyo y pedirle disculpas por ser grosero con él. Espero algún día pueda al menos demostrarle que a fin de cuentas no logró conocerme a mí. No fui yo, quienes me conocen y siguieron la historia de cerca, saben que fue así, no era yo.

sábado, 27 de abril de 2013

NOS CUENTAN UNA HISTORIA DE AMOR



Todo comenzó cuando me sentía solo, deprimido, sin ganas de vivir.

Un día me decidí buscar un amigo o una persona como yo (gay) Hice todo busque en el Internet ya en eso conocí muchas personas de las cuales no me interésaban y mas bien no querían una amistad solo buscaban sexo cosa que todas las personas piensan que ser gay es solo para tener sexo y nada más.

Yo buscaba una amistad bueno en fin conocí gente que no era lo que pensaba pero súper gentes después de buscar y tratar mas de un año me desilusione y no quería saber mas del asunto me dije que si hasta el fin de semana nadie me escribía yo no haría nada mas y las cosas quedarían ahí.

Pero un sábado cuando revisaba el correo me escribe un chico comenzamos a platicar, todo lo que el me decía, era lo mismo que yo pensaba, le di mi numero del celular, chateamos hasta la madrugada y nos pusimos de acuerdo para conocernos.

Llego el día yo pensando que seria igual que las otras personas que había conocido de esta manera, no me sentía tan ilusionado, por este motivo no me fui tan arreglado, pero todo fue distinto desde el primer momento que le vi me dije el es lo que busco. Caminamos y nos fuimos a tomar un café y conversar todo estuvo súper pero como siempre hay que despedirse, pero quedamos en vernos el fin de semana.
Ya cuando llegué a mi casa comencé a pensar en que mi sueño ya se estaba haciendo realidad.

Justo era el día del niño y le mande un mensaje que me tiene que dar unos chocolates por que yo todavía era un niño, bueno espere todo el día que llegara a dejarme mi regalo en el trabajo pero no llego, en la noche le reclame, no era tanto por los chocolates la cuestión era que le quería ver y puse de excusa los chocolates, al siguiente día por la tarde entro a mi trabajo, me dio los chocolates, dentro de mi experimentaba una sensación de felicidad única, era como si este fuera el mejor día de mi vida.
Desde ese día los chocolates están en mi habitación como un tesoro, los conservo intactos por que cada vez que los veo me acuerdo de ese día.

Cuando llego el fin de semana, caminamos toda la tarde, cuando nos callo la noche y los dos queríamos un beso pero ninguno se atrevía a dar después de mucho tiempo nos dimos el beso.

Fue el beso el comienzo de nuestra relación, fue un beso único, fue un beso que fundió nuestras almas y la hizo una sola, nuestro corazón se hizo uno solo y desde ese día somos el uno para el otro como el corazón y el latido.

Somos felices y nos consideramos la pareja ideal el uno para el otro y nuestra unión se basa en amor y felicidad pero también somos normales así que también hay problemas y peleas, pero eso es bueno ya que cuando peleamos nos conocemos mas para que luego no sea una sorpresa, así a pasado el tiempo y seguimos juntos.

Hay una frase que me gustaría aclarar.

Una vez un chico me dijo:

EL AMOR ENTRE HOMBRES NO EXISTE SOLO EXISTE EL PLACER.

Recordé eso cuando ya estábamos 9 meses por que era el primer aniversario que caía sábado como el primer día y desde ahí desmentí esa frase.
Y pues la recalco para que vean que no todos son así que si existen parejas en las que importa mas el amor, y el respeto

En unos días cumplimos un año en que nos hemos conocido mucho de compartir nuestras cosas, nuestros problemas pero lo más importante el verdadero amor que existe entre nosotros dos.

De mi parte soy muy celoso y me gusta que solo este a mi lado cuando salimos a la disco (MANU)
Hablando de esta discoteca un día me sorprendí mucho por que mi tío estaba ahí, la sangre se me fue al piso, y me entere que mi tío era el dueño.

Todo va bien no nos gusta mucho salir al ambiente ni conocer mas gente ya cumplimos un año y seguimos adelante por que el amor que sentimos es puro y verdadero aunque sea celoso y muy sentimental cosa que nos da problemas pero con solución

Bueno esta el la historia de mi vida y de un sueño hecho realidad.

Nunca te des por vencido ni aun vencido, sueña que todo en la vida se cumple.

viernes, 26 de abril de 2013

¿LOS MUSCULOSOS AMAN?




Según afirman muchos sociólogos, los culturistas y otros hombres que cuidan su cuerpo afanosamente podrían no ser capaces de amar a nadie.


La obsesión por sí mismos y los sacrificios de estos hombres demostrarían un narcisismo clínico, que les incapacitaría para amar sinceramente a otras personas másd alla de lo puramente erótico
.






lunes, 22 de abril de 2013

Maravillas de ir a la playa, SIN BERMUDAS,QUE HAN PASADO DE MODA.


Cuatro 
razones saludables 
para tomar el sol

Vitamina luminosa. La radiación solar es la principal fuente, si no la única, de producción de vitamina D en humanos. Y esta vitamina combate la somnolencia diurna, reduce los síntomas de la depresión, fortalece los músculos, ayuda a absorber el calcio y reduce la probabilidad de padecer asma. 


Menos cáncer. Tomar el sol reduce la probabilidad de padecer cáncer. De hecho, en los países escandinavos la incidencia de cáncer de mama, colon, próstata y pulmón es muy superior, tal y como daba a conocer un reciente estudio estadounidense publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Estos beneficios los producen los rayos UVB, mientras que son los rayos UVA los causantes del cáncer de piel y las quemaduras. 

Sol a mediodía. Científicos de la Universidad de Manchester han demostrado que el sol que luce a mediodía es bueno para la salud incluso si no se utilizan protectores solares, porque es el momento del día en que los rayos UVB alcanzan su máximo nivel en el espectro. Lo ideal, según los investigadores, es tomar el sol sin protección alrededor de las 12:00 en torno a 11 minutos si vives en Edimburgo, 9 minutos si vives en Londres, 7 minutos si vives en Madrid y 6,5 minutos si paseas por Atenas (calculado para un 30 de mayo despejado). 

Menos hipertensión. La exposición regular a la luz ultravioleta B reduce el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, según un estudio que publicaba la revista Annals of the Rheumatic